El camino de las copas
Relacionado con el mundo emocional, sentimental y vincular. Asociamos las copas con el elemento agua de nuestro ser, con el inconsciente, la intuición, la visión espiritual, la inspiración y el arte. Sin embargo muchas veces generalizamos todas estás posibilidades sintetizando la asociación de las copas específicamente al amor. ¿Quién no habrá realizado alguna pregunta al tarot sobre su persona especial y habrá deseado ver copas aparecer en la lectura? Es que sí, solemos caer en vincular este palo con al amor romántico principalmente.
En el taller que realice de la mano de Pablo Robledo, cartomante argentino y restaurador de mazos históricos, él nos explicaba justamente esto de las copas NO son solo buenos sentimientos, también pueden esas copas estar llenas de rabia, de bronca, de angustia, de celos. Los humanos no solamente sentimos cosas bonitas y alegres, también sentimos competitividad, humillación, irritación, etc. Así que esas vasijas pueden contener tanto lo luminoso y radiante, como lo doloroso y opaco de la experiencia humana. Así por ejemplo, podríamos pensar que el 3 de copas no sólo es celebración, juntada con amigos, alegría, disfrute, sino ir hacia adelante movido por una emoción. Si estamos en una lectura en que aparece el Diablo, esa emoción no está cargada de buenas intenciones, puede haber control, engaño, estafa, traición, tentación de llevar a cabo una manipulación emocional. Así las cartas que la rodean pueden mostrarnos el matiz, de la carta o si es una lectura personal ahí podemos identificar si esa emoción que se está moviendo es benevolente o no para con otro, porque siendo un tres va a brotar, va a salir al exterior, se va a manifestar su efecto. Es bueno preguntarnos ¿qué está naciendo de mí con X acción?
Por otra parte al centrarnos en
la versión RWS encontramos representados los estados del amor que describían los
griegos en la antigüedad.
El amor Eros pasión sexual, atracción.
Philia hermandad, amistad profunda
Ágape amor incondicional
Storgé amor familiar.
Vemos en el dos de copas lo que
siempre se describió como una pareja, amor en un vínculo par donde encuentro
todo en el otro, y aparece ese león en la escena donde las dos serpientes se
unen casi como las kundalinis ascendiendo, dos personas que formas un hieros
gamos, etc. Yo creo que si bien podemos llevarlo a niveles más profundos de un
vínculo sexual, generalmente aquí estaría representado el Eros.
Obviamente Philia nuestro tres de
copas, tres chicas celebrando, bailando contentas, compartiendo sus
sentimientos, disfrutando del momento.
Storgé el diez de copas
generalmente está representado con una linda familia, el modelo familiar que
rigió durante varios años de “mamá, papá e hijos”; en la escena de Pamela se ve
la casa a lo lejos, el arcoíris desplegando sus colores en el cielo.
Y si lo pensáramos desde la
versión Marsella donde una copita se vierte en las otras nueve, podemos pensar
en un Dios que vuelca su misericordia y bondad en las otras almas, o el
despliegue de luz que va en árbol de la vida desde Keter a Maljut. O un amor
que colma tanto, y que está tan rebosante de todas las experiencias que lo
hicieron llegar al diez que no tiene más que abrirse y dar. Si eso no es
representativo de amor incondicional, no sé qué más lo sería… Abrirse a otras
copas, otros corazones, otras almas que reciben y aprecian aquello que se les
entrega.
Pero en el camino de las copas
también tenemos la sensación de estabilidad, en Marsella el 4 de copas podría
representar a la familia por la disposición ordenada y que marca un primer ámbito
de contención para salir luego a algo más grande-más amplio- más social o
comunitario.
En el Cinco de copas el anhelo
por algo diferente, trascendente, la curiosidad espiritual, o búsqueda de
nuevas emociones, que incomodan o no dependiendo nuestra apertura a lo
diferente.
El siente de copas en RWS son las
fantasías, los anhelos, los deseos, los siete pecados capitales también (aquí
vemos que no todas las copas son emociones bonitas), el desafío que nos
presenta el siente es bastante profundo, porque implica ese elección, esa
tentación a la que nos enfrentamos. Nos conocemos lo suficiente como para saber
qué elegir, y por qué lo elegimos. Esta es una carta a la que me gustaría
dedicarle un mini reflexión en otro post, porque pensarla desde ese lugar me ha
llevado a analizar algunas cositas que al menos para mí fueron interesantes.
Siempre me pregunté por qué el
número de la perfección el 8 implicaba que el hombre se moviera de ese lugar
dejando sus copitas atrás, y quizás la respuesta a la que llegué fue copas
ligadas al elemento agua requieren movimiento. Los número 4 y 8 para este
elemento es incómodo, así como el 6 que requiere moverse en RWS porque sino nos
quedamos anclados al pasado, en la nostalgia del ayer. En Marsella podríamos
pensar que no es tan así, sin embargo el equilibrio alcanzado en el 6 se ve
irrumpido por algo personal, un nuevo deseo o anhelo, un elemento que se
distingue del resto. La armonía emocional es difícil de sostener.
En el 9 de copas vemos una dimensión de la plenitud y satisfacción personal, el orgullo de haber llegado a donde llegue o sentirme feliz. ¿Cómo lo leeríamos negativamente? Insatisfacción, por no alcanzar aquello que sentís que debería colmarte, esa sensación de todo está bien en el afuera y sin embargo nada me sabe bien. Muchos en el Rider planteas que el hombre esconde algo tras la cortina azul, yo lo vería como una persona que espera que todos lleguen a celebrar su cumpleaños y nadie va; esa sería mi versión triste de esta carta. Tenías todo listo para celebrar que te recibiste y perdiste el examen, otro ejemplo, lo asoció así por el grado nueve que remite al ermitaño, en una situación así quisiera me da la sensación de que querrías quedarte solo y aislado. El agobio de cuando las cosas no se dan, la carta de los deseos pero invertida, sería como la carta de las pesadillas. Claro podrías decirme para eso está el 9 de espadas, pero me centro en las copas, y muchas veces nos sentimos tan llenos de emociones incomodas, tan ahogados y agobiados que tapamos con alcohol, drogas, no se trata de que nos quedemos pensando en eso o nos atormentes pensamientos, sino de algo que cargamos en el alma, que quizás no hablamos pero en lo profundo lo sentimos, quizás no lo dejamos ver… quizás a eso se refieren con lo que hay tras la cortina. En Marsella los nueves refieren sobre todo a los duelos. Y como todo en esta vida pertenece al campo de impermanencia puede que sea le lección más alta, la lección más dura que nos toca atravesar. No será está condición la que nos acerca a lo que los griegos llamaban ágape, amor incondicional, amor que trasciende los finales.
"La impermanencia, es un pilar del budismo que enseña que todo en el Universo es transitorio, cambiante y carece de una esencia permanente, desde nuestros cuerpos y pensamientos hasta las relaciones y posesiones, siendo una verdad univeral que, al aceptarla, libere del sufrimiento causado por el apego, abriendo el camino a la paz y sabiduría." Google IA.
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