Me parece un buen momento para plantear esta temática dado que Venus acaba de hacer su ingreso al signo de acuario. Así que sentí que sería apropiado compartirles algo en lo que venía pensando ya hace unos días atrás.
Como
buena aspirante a filósofa empecé simplemente a preguntarme sobre el modo en
que veníamos relacionándonos los seres humanos, y el cambio de paradigma que
estamos viviendo. A nadie le es ajeno el hecho de que se han expuesto más y más
dinámicas que podríamos calificar de tóxicas en las relaciones, y que se está
intentado visibilizar y cambiar ciertas actitudes para generar relaciones más
sanas. Escenas de celos, control, maltratos, conductas pasivo-agresivas,
chantaje emocional, relaciones codependientes, recurrir a manipulaciones o a
disminuir al otro, son algunas de las formas más conocidas que encontramos en
relaciones tóxicas. Pero esto no se reduce solamente al ámbito de pareja, si
bien es allí donde podes notarlo de forma más evidente, o es en el formato en
el que solemos aceptarlo más. Sin embargo esto también puede aparecer en
amistades y vínculos familiares, u otro tipo de asociaciones por ejemplo
colegas de trabajo, jefes, profesores, etc. Evidentemente el ser humano como ser
social debe aprender a vincularse, es parte esencial de su propia naturaleza (y
acá no me refiero solamente al vínculo de humano-humano, sino humano-cualquier
ser viviente; humano-naturaleza, etc). Pero en este post voy enfocarme al vínculo
entre humanos.
Acuarelas de @winsorandnewtonlink de la ilustración https://www.pinterest.com.mx/pin/212091463689043272/ |
Pensandolo
así muy pocas personas aprendieron a amar en libertad. Ahora quedándonos con
estás dos palabras, cuando Eugenio iba hablando yo pensaba en la carta del
Tarot número VI El Enamorado o Los Amantes. En la representación RWS vemos la
escena de la expulsión del paraíso de Adán y Eva. Mientras que en Marsella
vemos un chico en medio de dos mujeres, podríamos decir tironeado por ellas, o
por diferentes partes de sí mismo su cabeza y su deseo, Se la suele llamar “la
carta de las elecciones”. En cualquiera de ambas alegorías podemos ver las
temáticas Amor y Libertad. En el RWS la parte del amor es obvia, ya que están
estos dos personajes que eran pareja y están al desnudo así que se muestran tal
cual son ante el otro. Pero también está la idea de elegir probar la manzana, o
desobedecer las reglas de ese sitio. ¿Y qué es lo que esto muestra? El libre
albedrío. Uno de los regalos que nos dio nuestro creador. Acá me parece
interesante detenerme y tomar las palabras del maestro Albert Gozlan, quien en
una de sus clases menciono una idea que me enamoró. Él decía que Dios para
permitirnos existir tuvo que hacer un acto de contracción de su propia energía.
Como si hubiera tenido que condensarse, comprimirse para hacernos espacio. Esta
idea de “dar espacio” ya me huele a libertad. El concepto de libertad tiene que
ver con tener espacio, espacio para qué para poder tener elecciones propias,
para poder elegir cómo ser.
Desde
esta perspectiva podemos entender como la libertad y el amor parecieran estar
profundamente ligados. Para sumar una idea más a este desarrollo, Humberto
Maturana, dijo una vez “amar es dejar aparecer”. Lo sé porque vi una entrevista
y quede fascinada con esta idea, tanto que lo use como estado en wpp por mucho
tiempo. Nuevamente “dejar aparecer” es dar ese espacio a que el otro sea otro,
y nosotros podernos mantener fieles a nosotros mismos sin perder nuestra
libertad por otro.
Me
gusta pensar que estamos dirigiendo el timón de la consciencia humana en esta
dirección.
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