La artista que trabajó en sus imágenes fue Jena DellaGrottaglia, ilustradora que colabora con Colette en varios de sus proyectos. Este oráculo surge de la necesidad de rescatar y reposicionar la energía femenina, no es novedad todo el movimiento al respecto ya que socialmente estamos viviendo un tiempo de cambio y cuestionamiento a viejas formas muy arraigadas. Una de las primeras cosas que nos aclara Colette en el libro que acompaña el mazo, es que si bien ella llegó a la conclusión junto con sus editores de que era el mejor momento para reposicionar el femenino justamente como una forma de acompañar todo este cambio psicosocial en el que se busca el empoderamiento femenino donde predomina la toma de conciencia de las heridas y luchas que han pasado nuestras antepasadas, no buscaría minimizar o desvalorizar la energía masculina sino que su iniciativa se inclina a alcanzar un paradigma colaborativo. En esta introducción nos cuenta que tuvo que hacer una gran investiga...