La recomendación de está semana es Me-di-tar!
Empecé a meditar hace cuatro años, como muchas personas al principio creí que meditar se trataba de lograr “callar la mente”, vaciarla, entrar en el silencio, y en parte es así porque sí nuestra meta sería alcanzar lo que los yoguis llaman samadhi ese estado de éxtasis o trance desde donde logramos desapegarnos de nuestros pensamientos y entrar en comunión con el cosmos. Pero si bien saborear ese estado debe ser esquicito, todo el camino de ir descubriendo el ejercicio de la meditación no tiene deperdicio.
Lo primero que debemos tener en cuenta al comenzar a meditar es que no debemos luchar contra nuestras pensamientos, más bien lo que debemos es observar, desarrollar nuestra capacidad de notar la aparición de pensamientos sin engancharnos con ellos, simplemente percatarnos y dejarlos ir.
No debemos centrarnos en el fin de “callar la mente” porque la mente es inquieta por naturaleza y si dejara de estar activa probablemente no estaríamos vivos. Iniciar nuestra práctica queriendo alcanzar este objetivo es lo que genera frustración e impaciencia al principio porque la actividad de la mente es difícil de dominar, de hecho ella nos domina a nosotros. Y por esta razón solemos caer rápidamente en decir "esto no es para mí" sin siquiera intentarlo.
Meditar es habitar el presente, entrar en contacto con nuestra presencia, el Ser o lo que muchos maestros llaman el Testigo. ¿Por qué le llaman así? Porque para poder acceder a ello debemos desarrollar o ejercitar nuestra capacidad de observación de todo lo que sucede en nuestro mundo interior pero intentando simplemente observar, sin enjuciciar, sin seguirle la conversación a un pensamiento, sin buscarle una explicación a una emoción, simplemente lo observo soy testigo de lo que sea que me visita y así como lo percibí lo dejo ir.
De ese modo los pensamientos comienzan a perder dominio sobre nosotros, y ahora ya podemos ser conscientes de qué cosas solemos pensar, qué nos hace bien, qué nos hace mal, cómo es nuestra charla interior, qué recuerdos me aparecen, qué sensaciones tengo. Todo esto nos ayuda y aporta en nuestro camino de autoconocimiento, nos muestra nuestro estado interior, estoy ansioso, tenso, nervioso o feliz, relajado, etc. Llevamos la atención al interior y captamos nuestra manera de funcionar, ahora con el paso del tiempo y la práctica continua lograremos hacerlo de una manera desapegada. Es así que la mente va entrando en estados de relajación donde su actividad deja de ser tan intensa y podemos sentir esa calma, esa paz interior que nos promete la meditación.
Quizás es un poco complejo y laberintico para
explicar, pero lo primero que quiero que sepas de la meditación es que no vas a
callar la mente, vas a ir aprendiendo a ver su actividad.
En mi experiencia al principio me era muy
frustrante intentar sentarme y “querer llegar al silencio”, todo me distraía,
si no era lo que tenía pendiente de hacer, era un ruido del entorno en el que me encontraba, o un
recuerdo o simplemente la espera ansiosa y mi propia voz “ya llegue? Es esto…”
Nada tiene de relajante estar ansioso, luchando
contra las cosas que aparecen en la mente y esperando llegar a un lugar que ni
siquiera sabes cuál es, porque es muy abstracto decir "llegar al silencio". La típica primera reacción “yo no sé meditar” o “esto
no es para mí”, “no me sale” o “que aburrido!”.
Así que no te alarmes que son reacciones normales, simplemente acércate a la meditación desde un lugar de curiosidad, apertura y entrega. No quieras dominar el resultado, no quieras ni alcanzar el silencio, ni llegar a paz interior, simplemente intenta ir hacia ella para aprender de ella.
Mi maestro de yoga decía que la meditación es algo inherente
al humano, así que no hay forma de que no puedas. Solo necesitamos llevar la atención al interior, sentarnos cómodamente y centrarnos en la respiración.
Hay diferentes tipos de meditación, están las
meditaciones activas que son aquellas en las que estamos en movimiento.
Meditación tipo mindfullness, que es llevar la atención a los sentidos e ir
registrando todo lo que está aconteciendo en ese momento presente. Visualizaciones, también está la Meditación trascendental, vipassana, la zen, etc.
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| Imagen extraída de https://t1.pb.ltmcdn.com/es/posts/2/7/5/tipos_de_meditacion_y_sus_beneficios_572_orig.jpg |
Mi recomendación es que lo tomes como un entrenamiento, que vayas de a poco y explorando con qué tipo de meditación te sentías más a gusto. No quieras meditar 30 minutos si nunca lo intentaste antes, es mejor empezar por 5/ 10 minutos y luego ir aumentando.
Lo que sí me parece esencial
es la perseverancia, es decir, que una vez que comiences a meditar encuentres
tus cinco minutitos para vos todas las semanas. Eso también con el tiempo va a
ir aumentando. Si bien puede suceder que con solo una sesión de meditación
sientas sus beneficios, es como ir al gimnasio, si vas una hora un día y luego
en un mes nunca más vas difícilmente estés trabajando tus músculos. Para lograr
alcanzar todos los beneficios que nos trae la práctica de meditación lo mejor es ser disciplinado.
En mi caso más que sentarme en silencio lo que me ayudo fue meditar con visualizaciones, y es
la práctica que te recomiendo para comenzar, intentar seguir una voz guía que vaya describiendo escenarios permitiendo que nuestra imaginación se vaya adentrando en la escena, despertando nuestras sensaciones, e ir explorando qué nos pasa en este tipo de recorrido. La experiencia sería algo similar a cuando leemos un libro. De esta forma es más fácil focalizar la atención, mantener la concentración y desarrollar un espacio interior de calma.
Otra forma de ayudarnos a entrar en meditación es a través de la repetición de mantras, éstos son otra forma de mantener nuestra atención y concentración
en un foco. De alguna manera es como si acunáramos a nuestra mente hasta que se
sienta relajada, así como una madre que le canta una canción de cuna a su niño
hasta que cae dormido.
Para mí es clave y muy fundamental el manejo de la respiración, lo que en Yoga llaman Pranayama. Pero si no sabes ninguno, y no queres comenzar con esa práctica (control de la respiración), simplemente lleva tu atención a la respiración. Durante los minutos que te dediques a meditar, concéntrate en la inhalación y exhalación, intentando hacerlo en un ritmo lento, continuo y prolongado para que tu sistema nervioso central vaya entrando en la calma. Y si tu mente se distrae el punto focal de concentración debe volver a anclarse en el movimiento del cuerpo, la entrada y salida de aire, los sonidos que generamos naturalmente al respirar y así volvemos a generar ese “masaje en las emanaciones mentales”.
No es dejar de pensar pero seguramente vayas logrando
distanciar el período de descanso entre un pensamiento y otro.
No tengas miedo a entrar en tu interior, a
buscar un momento en el día para estar solo con vos, para sintonizar tu propio
ritmo y pausar el exterior. Para salir de las demandas, ser generoso contigo
dándote un descanso de todo, y sin buscar un resultado simplemente conectar con
la vida que sos.
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| Si queres saber más información de esta imagen pásate por el blog de Ursula Calvo que explica los beneficios de la meditación en detalle! https://ursulacalvo.com/blog-ursula-calvo-center/323-beneficios-meditacion-diaria.html |



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